Adyacente a la catedral, es el lienzo más antiguo de la muralla y conforma uno de los paseos más bellos de la ciudad. Es, asimismo, el tramo más extenso de las tres zonas en que se han dividido las fortificaciones, y tiene su origen en la antigua ciudad de la Navarrería.
La apertura al público del antiguo camino de ronda hacia 1960, y la recuperación paulatina del paseo han hecho que Pamplona vuelva a dominar y a imponerse sobre el Arga desde la altura como la Ciudad- Fortaleza que fue.