Plano General / Frentes Rochapea-Taconera

plano genral de las muarallas de Pamplona Baluarte de Gonzaga Revellin de San Roque Baluarte de la Taconera
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BALUARTE DE GONZAGA

La zona de la Taconera, ocupada antiguamente por el bar Vista Bella y el llamado Mirador, es la que originariamente correspondía con el baluarte de Gonzaga. Su estructura, bastante atípica y compleja, fue sin duda producto de las sucesivas reformas realizadas en los siglos XVII y XVIII. Fue modificado radicalmente en 1925: se cegó el foso y se demolieron parcialmente los muros recreciéndolos en la parte exterior. Fue restaurado en 2009.

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REVELLÍN DE SAN ROQUE

También llamado “Medialuna de Gonzaga”, fue construido entre 1675 y 1700 durante el reinado de Carlos II y proyectado como defensa exterior a la Ciudadela. Situado en los jardines de la Taconera, luce en uno de sus frentes el escudo de armas del Virrey Pignatelli, marqués de San Vicente, nombrado en 1699. Restaurado en 2009, en la actualidad acoge cada noche a los ciervos, que suben a su parte superior a descansar e independizarse del resto de los animales del pequeño zoo.

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BALUARTE DE LA TACONERA

Conforma uno de los cuatro nuevos baluartes a la italiana para la nueva línea defensiva creada tras la construcción de la Ciudadela. Su revestimiento de piedra estaba terminado en 1665. A principios del siglo XX el baluarte perdió su antiguo coronamiento de cañoneras; en su lugar se reconstruyó un antepecho de piedra, más acorde con su función de paseo de ronda. Su reciente restauración ha posibilitado devolver el estado de los lienzos de muralla que lo componen a su mejor época.

El jardín más antiguo de Pamplona era en su origen un campo extramuros de la ciudad. Adyacente a la primitiva muralla del burgo de San Cernin, allí tenía lugar el mercado y se ubicaban, los monasterios de San Francisco y Santa Eulalia. La construcción de la Ciudadela exigió el trazado de dos nuevos frentes (Taconera y San Nicolás), por lo que las antiguas murallas medievales y la Taconera quedaron englobadas dentro del nuevo recinto.

A finales del siglo XVII estaban en pleno uso tanto el baluarte de Gonzaga, el de la Taconera, el revellín de San Roque y la contraguardia de Gonzaga.

Fue transformado en jardínes en 1830.